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viernes, 5 de diciembre de 2008

LA DONNA E MOBILE


La mujer es voluble, como una pluma al viento,
cambia de palabra y de pensamiento.
Siempre un rostro amigable y hermoso
entre risas o lágrimas, es mentiroso
La mujer es voluble, como una pluma al viento,
cambia de palabra y de pensamiento.
y de pensamiento, y de pensamiento.
¡Siempre es miserable quien en ella confía
y le entrega incauto el corazón!
Pero nadie se siente del todo feliz
si de su pecho no bebe el amor,
¡La mujer es voluble, como una pluma al viento,
cambia de palabra y de pensamiento
y de pensamiento, y de pensamiento!


La donna è mobile, qual piuma al vento,
muta d'accento, e di pensiero.
Sempre un amabile, leggiadro viso,
in pianto o in riso, è menzognero.
La donna è mobile, qual piùma al vento,
muta d'accento, e di pensier
e di pensier, e di pensier
È sempre misero, chi a lei s'affida,
chi le confida, mal cauto il core!
Pur mai non sentesi felice appieno
chi su quel seno non liba amore!
La donna è mobile, qual piùma al vento,
muta d'accento e di pensier,
e di pensier, e di pensier!

Seguimos con JUAN DIEGO...algo para aprender

¿Qué teme Juan Diego Flórez?
Las razones tras la renuncia del tenor peruano a cantar 'Rigoletto' en el Teatro Real de Madrid
JAVIER PÉREZ SENZ - Barcelona - 05/08/2008
El tenor peruano Juan Diego Flórez (Lima, 1973), indiscutible rey del bel canto tras una década prodigiosa de carrera, sabe que la forma más rápida de arruinar una voz es cantar papeles que no le convienen, y, quizá en un exceso de cautela, ha anunciado que no cantará Rigoletto, de Verdi, en el Teatro Real, dejando plantado al coliseo madrileño en el plato fuerte de su próxima temporada.
¿Por qué teme Flórez al duque de Mantua? Aunque Rigoletto, el jorobado bufón de la corte protagonista de la ópera, es un papel emblemático para cualquier barítono verdiano que se precie, el libertino duque de Mantua tiene a su cargo la más célebre aria del repertorio italiano, La donna è mobile. Flórez la bordó el pasado sábado en Peralada, y encima se permitió el lujo de sostener a placer el radiante agudo final con un punto de chulería tenoril, mirando cómo pasaban los segundos en su reloj, para pasmo de orquesta y público. Visto el percal, ¿por qué planta a Rigoletto en el Real?
Conviene decir que un aria, por famosa que sea, es sólo la guinda de un papel que encierra mayores dificultades. Con un único papel verdiano como bagaje previo -Fenton, del inmenso Falstaff-, Flórez afrontó su primer duque el 28 de marzo en Callao (Perú), jugando en casa antes de interpretarlo en la Ópera Estatal de Dresde el pasado 21 de junio. El propio Flórez dice que la experiencia fue bien y que no tiene problemas técnicos, pero que "quiere dejar descansar el personaje" porque "me siento incómodo y debo forzar la voz". Cuando un cantante reconoce que debe forzar la voz para sacar adelante un papel, rara vez se equivoca.
No todos los tenores son iguales. De la misma forma que en el boxeo no es lo mismo ser un peso pesado que uno medio o ligero, con las voces también hay varias categorías, desde el tenor ligero al dramático, pasando por tenores lírico-ligeros, líricos y spinto, que es un lírico dotado de mayor consistencia. Flórez es un tenor lírico-ligero, con la habilidad de un ligero en el canto de agilidad, pero con más calidez en el centro y brillantez en los agudos. Pavarotti, en cambio, fue un lírico pleno, con un centro vocal más amplio, mayor potencia y volumen. Y cada repertorio impone sus límites.
Forzar la voz comporta riesgos. Frecuentar repertorios más pesados pasa factura, la voz pierde flexibilidad, la emisión se vuelve inestable, hay más dureza en los agudos y los problemas se notan al volver a cantar partes más ligeras, más agudas. Y no suele haber vuelta atrás; la historia está llena de tenores que han arruinado su voz por cantar papeles más pesados. Alfredo Kraus, modelo perfecto de lírico-ligero, aconsejaba prudencia con Verdi y total abstinencia con Puccini y los veristas. Pero los agentes, los teatros, las casas de discos, quieren Verdi y Puccini. Como decía Pavarotti, ése es el repertorio que da popularidad a un tenor.
Hace bien Flórez preservando su voz para Rossini, al que está poniendo de moda en todo el mundo. Pero el duque de Mantua no debe ser un obstáculo: hace bien al decir que será su único papel verdiano, pero para hacerlo suyo debe darle una nueva oportunidad.

SU BIOGRAFIA


Juan Diego Flóres Salom, es un tenor lírico peruano
Información general Personal
Personal Nacimiento ,Lima, 13 de enero de 1973
Ocupación(es) Intérprete
Estilo Música clásica
Instrumento(s) Tenor
Discográfica(s) Decca
Nació en Lima, el 13 de enero de 1973. Es hijo del cantante y guitarrista de música criolla peruana Rubén Flóres, acompañante de la célebre cantautora Chabuca Granda y de María Teresa Salom.
Inicialmente persiguió una carrera de cantante de música popular, cantaba covers de The Beatles y Led Zeppelin y, según sus propias declaraciones en una reciente entrevista en el diario OJO, de Lima, podía interpretar desde huaynos hasta canciones de Elvis Presley, a manera de reemplazo cuando el cantante del pub administrado por su madre se encontraba enfermo. Estudió en el colegio Santa Margarita en Monterrico en Lima, Perú en donde conoció al actual cantautor Gianmarco y a Katushka, también cantautora del grupo Conección Límbica. Estando en el cuarto año de educación secundaria conoció al profesor de música Genaro Chumpitazi Guerero, quien le dio sus primeras clases de impostación vocal y lo hizo cantar como solista del colegio en concursos escolares y en presentaciones de Zarzuelas con sus compañeros de promoción y lo hizo ingresar al Conservatoio Nacional de Música (Lima) a inicios del año 1990. Su voz casi educada para el canto lírico surgió en el curso de sus estudios con el maestro Andrés Santa María. Durante este tiempo, fue miembro del Coro Nacional del Perú y cantó como solista en la Misa de la Coronación de Mozart y en la Petite Messe Solennelle de Gioacchino Rossini.
Ingresó al Instituto Curtis de Filadelfia, Estados Unidos, donde estudió entre 1993 y 1996, y comenzó a cantar en producciones de ópera estudiantiles en el repertorio por el cual es conocido hoy, Rossini y óperas del Bel canto de Vincenzo Bellini y Gaetano Donizetti. También estudió con Marilyn Horne en el Santa Barbara Academy Summer School de California. En 1994, el tenor también peruano, Ernesto Palacio, lo invitó a Italia, a participar en una grabación de la ópera de Vicente Martín y Soler, Il Tutore Burlato, y se hizo subsecuentemente maestro y mentor de Flórez.
La primera gran sensación y debut profesional de Flórez llegó con el Rossini Festival de Pesaro en 1996. Con 23 años, inicialmente iba a participar en un rol menor en Ricciardo e Zoraide y en el coro de otras, pero dejó las filas del coro para tomar el reemplazo del papel del tenor principal de Corradino en Matilde de Shabran, pues el tenor principal, Bruce Ford, estaba enfermo. Su presentación causó sensación y luego otra vez más en similares circunstancias reemplazando a Giuseppe Sabbatini. Ese mismo año hizo su debut en la Teatro de La Scala de Milán como el Cavaliere danese en Armide de Christoph Willibald Gluck. Luego siguió su debut en el Royal Opera House, Covent Garden en 1997 donde cantó el rol del Conde Potoski en una versión de concierto (y la primera moderna) de Elisabetta de Donizetti. Siguieron su debut en la Ópera Estatal de Viena en 2000 como Rinuccio en Gianni Schicchi y en la Ópera del Metropolitan en el 2002 como el Conde de Almaviva en El Barbero de Sevilla.
Ha sido premiado con el Premio Abbiati 2000 (dado por los críticos italianos al mejor cantante del año), el Rossini d'oro, el Bellini d'oro, el Premio Aureliano Pertile, el Premio Tamagno y el Premio L'Opera award (Migliore Tenore) por su actuación del 2001 de La Sonnambula en La Scala.
Firmó por Decca en 2001 y desde entonces ha lanzado cuatro CDs de recitales solistas en el sello Decca: Rossini arias que ganó el Cannes Classical Award de 2003, Una Furtiva Lagrima, ganó el Cannes Classical Award de 2004, Great Tenor Arias (2005) y Sentimiento Latino (2006), un recital con temas clásicos de la música popular latinoamericana. Los CDs han encontrado críticas positivas que ensalzan su técnica. El más común agasajo acerca de su canto es su caracterización individual total de cada rol que toma. Admira a Alfredo Kraus.
En octubre de 2003 Pavarotti declaró que el peruano Juan Diego Flórez podría ser sucesor como cantante de ópera. Si bien Luciano Pavarotti le mencionó como su sucesor, tanto la crítica como el mismo Flórez han declarado que, mientras Pavarotti fue un tenor lírico, Flórez es lírico-ligero, por lo que sus repertorios difieren.
En julio de 2005 participo en los megaconciertos de Live 8 en Berlín, siendo el único peruano en participar en dicho megaevento.
El 2 de junio de 2007 Flórez cantó junto al cantante popular también peruano Gianmarco Zignago en Lima.
El 3 de junio El presidente Alan García Pérez distinguió con la Orden El Sol en el Grado de Gran Cruz a Juan Diego Flórez, por su destacada participación en el mundo de la lírica. El peruano de renombre mundial recibió la condecoración en nombre de los jóvenes que luchan por hacer realidad sus sueños, por creer en sí mismos y pensar que lo pueden lograr en un país como el Perú
El 30 de marzo de 2008 debutó la Ópera Rigoletto en el Teatro Municipal del Callao. Floréz interpretó al Duque de Mantua, uno de los papeles más emblemáticos del repertorio operístico, en el que grandes cantantes como Alfredo Kraus o Carlo Bergonzi dejaron en su día interpretaciones de referencia para la historia.
El 5 de abril de 2008 a las 18:30 horas, Juan Diego Flórez contrajo nupcias con Julia Trappe en la Catedral de Lima, Perú. El cardenal Juan Luis Cipriani, realizó el sacramento. El tenor escogió personalmente la música que se tocaría en su boda, donde la pieza más destacada fue la Misa en do Mayor de Beethoven, tema que interpretó en la Basílica Catedral de Ayacucho en 1993.
El 8 de abril del 2008, el cantante español de ópera Plácido Domingo declaró su admiración por el peruano Juan Diego Flórez, al que consideró en Madrid como "el más grande tenor ligero de todos los tiempos". "Es el más grande tenor de todos los tiempos, el máximo de su categoría. No me acuerdo de otro que haya cantado así ese repertorio tan difícil que él interpreta", manifestó Domingo, "cuando Juan Diego te canta con res bemoles y naturales, son verdaderos, no de falsete, verdaderos agudos", destacó el tenor español.